Lunes 11 de Diciembre del 2017
Querella por genocidio. Publicada en El Mercurio de Calama, 25 de septiembre de 2017. Por Adolfo Paúl Latorre
Tanto la Comisión Nacional de Verdad y Reconciliación como la justicia británica no encontraron en los hechos de violencia política ocurridos en Chile ninguna relación con el genocidio. Aplicando el mismo criterio del Senador, podríamos decir que actualmente se está llevando a cabo una acción genocida contra los militares, carabineros y policías que debieron afrontar la violencia revolucionaria y que, ya ancianos, son enviados a morir a campos de exterminio.

 


Querella por genocidio

  El senador Juan Pablo Letelier, en relación con la querella interpuesta por los delitos de “genocidio y asociación ilícita genocida”, ha manifestado que “genocidio es el exterminio sistemático de un grupo social, motivado por cuestiones de raza, religión, etnia, política o nacionalidad”, lo que tuvo lugar durante el Gobierno Militar como “condición necesaria para imponer un modelo social nuevo, un modelo de refundación capitalista”.

El Senador omite señalar las causas que condujeron al desquiciamiento de nuestra sociedad, quienes fueron sus responsables y que se trataba de reprimir a organizaciones guerrilleras y terroristas que llevaban a cabo una cruenta guerra subversiva a fin de instaurar un régimen totalitario marxista en nuestra patria y que si ellas no hubiesen existido, tampoco habría existido tal represión.

Los ataques de las fuerzas de seguridad del Estado no fueron sistemáticos contra un grupo social por motivos políticos u otros, sino que contra personas armadas y entrenadas militarmente que actuaban según el concepto, las reglas y el método de la guerra revolucionaria; es decir, contra personas determinadas o grupos específicos. Los terroristas y guerrilleros urbanos o rurales eran combatientes de un ejército irregular que estaban dispuestos a matar y a morir por la revolución y que cayeron dentro del marco de la guerra subversiva.

Tanto la Comisión Nacional de Verdad y Reconciliación como la justicia británica no encontraron en los hechos de violencia política ocurridos en Chile ninguna relación con el genocidio. Aplicando el mismo criterio del Senador, podríamos decir que actualmente se está llevando a cabo una acción genocida contra los militares, carabineros y policías que debieron afrontar la violencia revolucionaria y que, ya ancianos, son enviados a morir a campos de exterminio.